Relaçión general
Álvar Núñez Cabeca de Vaca
1490-1556.
Original Source:
Núñez Cabeza de Vaca, Alvar, 16th cent. La
relaçión general. Madrid, Spain, December 7, 1545.
(Archivo General de las Indias. Sevilla, Spain. Justicia 1131, folios
1184r-1206v)
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Full Colophon Information
[1r] Relaçión general que yo,Aluar Núñez Cabeça de
Vaca, adelantado y gouernador y capitán general de la provinçia del Río de la Plata, por merced de
Su
Magestad, hago para le ymformar, y a los señores de su
Real Consejo de
Yndias, de las cosas subçedidas en la dicha provinçia dende que por su mandado partí
destos rreynos a socorrer e conquistar la
dicha provinçia..
I
A dos días del mes de dizienbre del
año pasado de myll e quinientos e quarenta años
partí e me hize a la vela en la vayya
*
bahía
de Cádiz
con quatro navíos, quatro cientos honbres y quarenta e seys cauallos
y yeguas para yr a la dicha proujnçia del Río de la Plata..
II
A veynte e nueve días del mes de
março del año passado de myll e quinientos e quarenta
e vn años llegué con my armada a la ysla de Santa
Catalina questá en veynte e ocho grados en la costa del Brasil..
III
En esta ysla de Santa
Catalina desenbarqué toda la gente y cauallos para poder
çertificarme del estado en que estaua la gente española
que rresidía en la proujnçia y
para poderles enbiar aviso cómo yva en su socorro por mandado de
Su
Magestad y en su nonbre tomé la posesión de la
dicha ysla. .
IV
Otrosý, tomé la posesión en nonbre de Su
Magestad en la Cananea que está en veynte e çinco grados poco
más o menos en la dicha costa de Brasil. Este puerto de la Cananea está çinquenta leguas de la dicha ysla de Santa
Catalina..
V
Luego como llegué a la dicha ysla de Santa
Catalina, así a los naturales della como a todos los
demás que biben en la dicha costa del Brasil, vasallos de Su
Magestad, les hize buenos tratamyentos y les di muchas dádivas
por los tener contentos. De los quales fuy ymformado que a catorze leguas de la
dicha ysla donde dizen Elviaça estauan dos
frayles françiscos, llamados el vno fray Bernaldo de Armenta
*
Cfr. Bernardo. Posible rotacismo, rasgo dialectal del
español andaluz.
, cordoués
*
Cordobés está usado en este texto como
insulto, al igual que "vizcaíno" y "comunero", para los
partidarios de Domingo de Irala, enemigos de Cabeza de Vaca.
, y el otro fray Alonso Lebrón, natural de las yslas de Canaria. Y dende a pocos días, los
dichos
frayles
vinyeron donde yo estaua muy atemorizados y escandalizados de los
yndios, que los querían matar porquellos mysmos [1v] dixeron al dicho
tiempo que les avían quemado a los dichos yndios sus casas y que por
esto se avían levantado e avían muerto dos cristianos, el vno de los
quales se llamava Simón Perera, que biuj'a en la dicha tierra. Y yo
rrecogí a los dichos
frayles
y los fauoresçí por que tuuiesen cargo de industriar a los
yndios de la dicha tierra e puse mucha diligençia en sosegarlos y
hazerlos sus amygos..
VI
Luego, por el mes de mayo del dicho año,
embié vna caravela con el contador Felipe de
Cáçeres para que entrasen por el rrío
que dizen de la Plata a visitar el pueblo que don Pedro de
Mendoça allí asentó, que se llamava
Santa Marýa de
Buen Ayre. Y por ser ynvierno contrario tiempo para la
navegaçión del rrío, no pudo entrar y se
boluió a la dicha ysla de Santa Catalina. Y después de buelto
el dicho Felipe de Cáceres con la dicha caravela en el dicho mes de mayo, llegaron a la dicha ysla donde yo estaua
ocho o nueve cristianos que venýan en vn batel del puerto de Buenos
Ayres
*
años -tachado en el ms.
, huyendo, por los malos tratamyentos que dixeron que les
hazían los capitanes que rresidían en la dicha tierra..
VII
Yo me quise ymformar de los dichos nuebe cristianos el
*
del
estado en que quedaua la gente española que en la dicha
proujnçia rresydía y las otras cosas que pasavan en la
dicha tierra. Y por la ymformaçión que me dieron, dixeron
quel puerto de Buenos
Ayres estaua poblado y rreformado de gente y bastimentos; y que Juan de Ayolas, a quien
don Pedro de
Mendoça avía enbiado por su capitán
general a descubrir, al tiempo de su buelta del dicho descubrimyento, trayendo
ciertas cargas de oro e de plata, lo mataron los yndios que se llaman payaguas,
que abitan en el rrío del
Paraguay
*
Cfr. Paraguey
, a él y a todos los cristianos con ciertos yndios de vna
generaçión de la tierra adentro que se llaman cheneses,
que le traýan las cargas del oro y plata; y que solamente de la dicha
generaçión auía quedado biuo vn moço
que se llama Gonçalo; y questo
avía subçedido por culpa del capitán quel dicho
Juan de Ayolas
avía dexado en los bergantines para que le aguardase en el Puerto de la Candelaria..
VIII
Otrosí, dixeron que en el rrío del Paraguay, trezientas leguas el rrío
arriua del dicho puerto a Buenos Ayres rresydía la mayor parte de la gente
española que en la dicha prouinçia avía, que se
llamava la çibdad de la Asunçión;.
[...].
[10r] yr en su segujmjento çiertos cristianos. Y los bolvieron del
camjno, de cuya yda fugitiva rresultó grande alboroto y
escándalo, assí entre los cristianos como entre los yndios
naturales, por el mal enxenplo y por llevarles sus hijas y parientas. E por ello
mostraron gran sentimyento e, llorando, me pidieron no consintiese
llevárselas de su tierra. E se lo prometí e
aseguré..
LXIV
Bueltos los dichos
frayles
por çiertos yndiçios mandé prender a
Martín de Orué. Y estando preso, los dichos
offiçiales de Su Magestad paresçieron ante mý e
dixeron quellos tenýan la culpa en la yda de los frayles porquellos
los enbiavan encubiertamente; y que mandase soltar a Martýn
de Orué. Y porque a esta sazón estaua ocupado
en los despachos de la armada, para yr a descubrir e conquistar la tierra,
cometí la cavsa [a] Pedro Estopiñán Cabeça de Baca, el
qual proçedió contra ellos. Y los tuvo presos; e los
suspendió de los offiçios; y los rremytió a
Su
Magestad. Y puesto que en los delitos que los offiçiales
de Su
Magestad cometieron hera el más culpado Domyngo
d'Yrala, mandé al juez a quien cometí la cavsa no
proçediese contra él ny se hiziese nynguna
mynçión en las provanças ny autos porque
quería tornarlo al seruiçio de Su
Magestad e serujrme dél en su nonbre..
LXV
En este tiempo mandé hazer vna yglesia donde Dios Nuestro
Señor se sirviese e administrasen los santos sacramentos porque se
avía quemado quando el pueblo se quemó. E anduve muchos
días persuadiendo a los dichos offiçiales la hiziesen y no
quisieron, hasta que yo la ove de hazer..
LXVI
Sábado, día de Nuestra
Señora, ocho días del mes de setiembre del dicho
año de myll e quinientos e quarenta y tres
años, tenyendo señalados quatroçientos
honbres, arcabuzeros y ballesteros, con diez de a cavallo, los mandé
enbarcar para proseguir la conquista en los diez vergantines. E antes que me
hiziese a la vela, nonbré y señalé por my
tenyente de governador y capitán general al capitán Juan de
Salazar. Y entre otras cosas que le mandé acerca de la buena
governaçión y
paçificaçión de la tierra, le mandé
que de la madera, ligaçón y tablazón que le
quedava hiziese vna caravela en el entretanto que yo iva a hazer la dicha
entrada y descubrimyento, para enbiar hazer saber a Su
Magestad el subçeso de la dicha conquista. Y
alçé la suspensión de los offiçios
al contador Felipe de Cáçeres y al fattor Pedro d'Orantes, por
lleuarlos en my conpañýa a se hallar en la dicha conquista
en seruiçio de Su Magestad..
LXVII
Con los diez vergantines, gente y cavallos, e con hasta myll yndios que llebava
en my conpañýa de los naturales, en çient
canoas partí del dicho puerto de la Asunçión en el dicho
día ocho de setiembre, con tiempo
próspero, por el rrío del Paraguay arriba, en demanda del Puerto de los Reyes, para hazer my entrada. Y
pasé por tierra de los yndios payaguas, [10v] que mataron a Juan de Ayolas y
cristianos. E anduve buscándolos para ver si podía averlos
alas manos con el oro y plata que le tomaron. E
*
no los pude aver - tachado en el ms.
vino vno a hablarme debaxo el seguro
*
Debajo el seguro: en señal de paz y tregua (Cfr.
n. 30)
. E dixo que su prinçipal lo enbiava a tener
plática e saver qué gente héramos; y quel oro y
plata que avían tomado lo tenýa guardado para darlo por
que le perdonase la muerte de Juan d'Ayolas e cristianos. Yo lo enbié a
asegurar que sería perdonado. E al tiempo que yva, vido a Domyngo
d'Yrala, vizcaýno, ques el que quedó con estos
yndios a esperar a Juan de
Ayolas con los vergantines, al qual yo avía mandado se
escondiese e no se mostrase por que los yndios se asegurasen. E como lo
conosçió, no se confió; e ydo, no
bolvió más. E yo pasé adelante..
LXVIII
Vna generaçión de yndios que se llaman guaxarapos tienen
sus pueblos rribera del rrío por donde pasé, a los quales
dexé de paz e les hize buenos tratamyentos. Martýn
de Orué, manyató a vn yndio de la dicha
generaçión, diziendo que le avía tomado vna
hacha, el qual se le soltó e fue muy descontento. Y venydo a my
notiçia, dexé el castigo que Martýn
de Orué meresçía para en llegando al
puerto por que venýamos navegando..
LXIX
A todos los yndios guaranýes que yban en canoas en toda la
navegaçión hasta llegar al Puerto de
los Reyes les di de comer e todas las otras cossas de que tuvieron
nesçesidad. Y lo mysmo a todos los cristianos que llevava en my
conpañýa a conquistar la dicha tierra..
LXX
A çinquenta leguas del Puerto de los Reyes
acordé adelantarme con quatro vergantines para hablar e
paçificar a los yndios naturales de aquella tierra por que no se
alborotasen y escandalizasen de ver todos los navíos e canoas juntos.
Y con los otros seys vergantines dexé a vn Gonçalo de
Mendoça para que se venyese en my segujmyento poco a poco.
Y a ocho días del mes de novienbre del dicho
año yo llegué al dicho puerto donde los
naturales rresçibieron mucho plazer e contentamyento. E yo les di
muchos rrescates..
LXXI
En este Puerto de los Reyes hize maestre de campo al
dicho Domingo de
Yrala e le encargué la execuçión de
la justiçia, y la paçificaçión e
conservaçión de la tierra, y el buen tratamyento de los
naturales. Y luego tomé la posesión de la dicha tierra en
nonbre de Su
Magestad, como tierra que nuevamente descubría. E
alçé vna cruz, que se puso junto a vn palmar, presentes
los offiçiales de Su
Magestad y clérigos e otra mucha gente y los naturales del
dicho Puerto de los Reyes. .
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